Madre mía, que Whogasm! Me mueroo. Nuestro Matt con la antorcha olímpica. ¡Qué ilusión! xD
Si es que me emociono, el doctor con la antorcha olímpica. Además, seguro que a Matt le hizo muy feliz porque él habría sido jugador de fútbol de no ser por su problema en la espalda. Y tener la antorcha en sus manos le habrá resultado muy gratificante. ¿A quién no? Ojalá pudiera sostenerla yo cuando pasase por España. Claro que pensándolo mejor... eso tiene que pesar, y con lo torpe que soy FIJO QUE ME LA CARGO.
xD Menos mal que Matt es fuerte y puede con ella. Espero que ese fuego le haya recordado al doctor cuando corrió con la antorcha en una ocasión, y no a las llamas en las que ardió Gallifrey. xD
Os dejo el enlace para que disfrutéis del momento.
http://www.youtube.com/watch?v=uiIyOKRtafY&feature=youtu.be
;)
Soy una friki y estoy orgullosa de serlo. Me encanta, adoro, amo Doctor Who. Y llevo el mismo corte de pelo que Matt Smith. ¿Algo que objetar?
Whovians' visits
miércoles, 30 de mayo de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
Un mundo sin River Song
Perdón por el retraso de una semana, aunque sé que es imperdonable. Como no quiero ser una de esas que publican un mes tarde y solo se enrollan con una disculpa inútil, voy a proceder directamente a la presentación del capítulo de hoy. Descubriréis cómo se enfrentan Los Señores del Tiempo a una exterminación.
CAPÍTULO DIEZ
- EL VIENTO
En la calle no había un alma, las
cortinas de las casas estaban cerradas, ni un sonido, ni un murmullo.
-Es domingo, la hora de la
siesta, en el barrio no hay muchos niños. Es eso, seguro. - Asintió Rory.
-Por supuesto que es eso. -
Afirmé.
La brisa era cada vez más fuerte,
casi viento, pero el sol seguía brillando.
-Me encanta esto. El viento en la
cara, el sonido que crea, las hojas de los árboles… - Fantaseó Amy.
-Doctor. - Me paré - Los árboles.
-Oh, dios mío…
-¿Doctor qué ocurre? ¿Qué pasa?
-Los árboles, las hojas se mueven
con el viento. Hoy hace viento. - Contestó.
-Sí, ¿y qué? - preguntó Rory.
-Que no lo hacen. No se mueven. -
Levanté la vista.
Un momento de inquietud hizo que
nos diésemos la vuelta y mirar a nuestros alrededores. El doctor intentó
registrar datos en el destornillador, y yo escaneé la zona en busca de algo
inusual con mi muñequera.
-El viento viene de frente, debe
tratarse de una absorción. - Supuse en voz alta.
-¿Una absorción causada por qué?
- Se giró.
-No hay nada detrás de nosotros.
- Contradijo la pelirroja.
-Nada visible. Nos han estado
siguiendo. - Contesté rápidamente.
-¿Quién nos ha estado siguiendo?
-¿No es obvio? Los que intentaron
matarme.
-Obviamente, lo consiguieron.
¡Corred!
Las calles no tenían obstáculos
que nos impidieran avanzar. El doctor abrió las puertas de un camión aparcado
que yo le indiqué. Nos escondimos en su interior y volvimos a cerrar la puerta.
-¿Por qué me has dicho que nos
metamos aquí? Pueden encontrarnos fácilmente.
-Debieron colocar en mi ropa un
dispositivo de seguimiento. Me siguieron hasta la Tardis y después hasta aquí.
Me utilizaron para encontrarte cuando supieron que continuaba viva. ¡Soy una
idiota! ¡Idiota! ¡Idiota!
-¿Quiénes son? ¿Quiénes nos
siguieron? - Preguntó Amy.
-Son ellos, doctor.
-No… No están aquí… ¡Dime que no
están aquí!
-¿Quiénes doctor? ¿Quiénes son?
-Los Dalecs.
-Lo siento. Si lo hubiera sabido
no te hubiese llamado, no me hubiese regenerado…
-No-digas-eso. ¿Me oyes? No
dejaré que vuelva a pasar.
-¿Los Dalecs son los que decían
‘exterminar’? - Comentó Rory animándome sin querer.
-De acuerdo. Este es el plan:
Vamos a abrir esa puerta, voy a desactivar el campo de invisibilidad, vosotros
dos iréis a la Tardis mientras nosotros alzamos bandera blanca, os enviaré las
coordenadas por mensaje telepático.
-¿Os vais a entregar mientras
nosotros huimos? Ni de coña. - Se cruzó de brazos la pelirroja.
-Amy, harás lo que te digamos por
una vez…
-No doctor. Así nunca se irá. -
Le aparté - Amy, escúchame. Estos son distintos a los otros, y tú lo sabes.
Podemos con ellos, pero necesitamos vuestra ayuda. Si nosotros nos rendimos,
nos llevarán a su base sanos y salvos. Una vez estemos allí no nos quedará
mucho tiempo, necesitaremos que pilotéis la Tardis hasta nosotros. Solo si lo
hacemos así, podremos con ellos.
Amy gruño y miró a Rory, el cual
ladeó la cabeza intentando convencerla también.
-Cuida de él. - Me dijo.
Bueno, sí. Lo de la exterminación será algo más tarde, pero pronto. No os preocupéis, trataré de llegar a tiempo. No me gusta nada ser impuntual. Y poned comentarios, puntuadme y criticadme todo lo que podáis. Desahogaros conmigo. Y no lo digo para que me piropeéis y aumentéis mi autoestima.
Tengo de sobra! Así que acabad con ella. Destruidme con vuestras quejas o con críticas constructivas, pero hacedlo!
;)
domingo, 6 de mayo de 2012
Un mundo sin River Song
Hola, hola, hola. Es domingo y vengo algo justa de tiempo. Pero aquí tengo el capítulo 9. Sí, creo que se me está haciendo largo. Pero vosotros disfrutad. Es una comedia romántica en la que aparecerá algo de acción muy pronto. ¿O a caso os habéis olvidado de que el fic empieza con una mujer asesinada? Aquí interviene la primera pregunta: ¿Quién? ¿Quién es el que da muerte a una de las regeneraciones de Évolet?
No, todavía no os responderé. Por el momento tendréis que conformaros con un clásico ¿qué? del doctor en este capítulo.
No, todavía no os responderé. Por el momento tendréis que conformaros con un clásico ¿qué? del doctor en este capítulo.
CAPÍTULO NUEVE -
UNA BROMA SIN IMPORTANCIA
La casa era acogedora y
espaciosa, hogareña y a la vez moderna. Sin duda la mezcla de las personalidades
que en ella vivían.
-Así que eres como él. -
Interrumpió el silencio el hombre tímido.
Su voz siempre me había parecido
temblorosa e insegura. Para mí siempre se trató de una figura pasiva y débil.
Un alma que se deja llevar por el miedo, miedo de que otros sean más fuertes de
lo que será jamás. Siempre, hasta que vi de lo que era capaz.
Cuando aquella a la que amaba se
encontraba en peligro se convertía en un invencible soldado, en un caballero
dispuesto a cabalgar a los confines del mundo, en un duro dispuesto a llorar.
Cuando Amy estaba a su lado, procuraba mimarla como ella esperaba. Cuando Amy
quedó atrapada en la pandórica, fue el romano de plástico quien la resguardó
del fuego y de la lluvia. Cuando debía decir algo, sabía las palabras exactas.
Fue debido a estos pensamientos
analíticos por lo que tardé en responderle.
-¿Por qué me miras así? - Me
preguntó.
-Oh, disculpa. Se trata de un
lapsus. Sí, soy como él.
-Sí. - Interrumpió Amy - El
doctor tiene novia y parece serio, ¡cuidado!... Hagamos una orgía, me aburro. -
Se tiró en el sofá.
Todos nos reímos excepto Amy. Y
yo me quedé pensativa.
-¿Y por qué no un intercambio de
parejas? - Sonreí. - Tú con Rory y yo con Amy.
Y acto seguido, el doctor se
quedó serio y paralizado. Respondió seca y rápidamente.
-¿Qué?
-Tan solo era una pequeña broma,
doctor. - Me acerqué a su oído y susurré - Sabes que ahora que te tengo no te
cambiaré por nada.
-¿Salimos a dar un paseo? Quizá
encontremos un alienígena o un monstruo por ahí - Volvió a aburrirse Amy.
-Está bien. En marcha. ¿Y mi
destornillador?
Alcé una mano con el objeto en
ella y soniqueé al aire. Lo había cogido de su bolsillo.
El doctor gesticuló de nuevo sus
dedos y agarró el destornillador. Después se rió.
-Tienes que enseñarme a hacer
eso.
Me alegro de que sigáis visitando mi blog y de que guste mi fic. Espero por vuestro bien que siga así xD.
Nos veremos la próxima vez. Hasta entonces, Whovians...
;)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)