Disfrutadlo.
CAPÍTULO OCHO -
PRESENTACIONES
Cuando la Tardis aterrizó delante
de la gran casa de Amy y Rory Pond, el ruido de los frenos en marcha alertó a
Rory de nuestra visita.
-¡Hola! - Saltó la pelirroja a
los brazos de su marido.
-¡Te escapaste otra vez!
-Acepto toda la culpa… a menos
que quieras pegarme un puñetazo. - Gesticuló el doctor, arrepintiéndose de sus
palabras.
-Rory el romano. Al fin nos
conocemos. - Le ofrecí mi mano.
-¿Y tú eres…?
-La voz.
-Es otro Señor del Tiempo. Te lo
explicaré. - Amy caminó junto con el romano hacia delante contándole mi pequeña
historia.
-Doctor… mi querido doctor. ¿Qué
aventuras me esperan contigo?
-Oh, grandes, grandes aventuras
nos esperan. Pero por favor, que seas tú la que haga los honores.
Dio un paso hacia atrás,
indicándome que pasara la primera a la casa de los Pond. Yo acepté la
caballerosa invitación. ¿Cómo no iba a devolver el favor?
-Por cierto, me gusta tu pajarita.
Conforme yo andaba de espaldas a
él, sonrió mientras se la retocaba en el cuello de la camisa y susurró para sí
con la mirada puesta en un horizonte imaginario.
-Claro… las pajaritas molan.
Entonces me giré sin dejar de
caminar y le sonreí.
-Los sombreros también.
Nos vemos el finde que viene Whovians
;)
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