Clasificado: Mayores de siete.
Tema:
Romance/Melodrama/Humor/Ciencia-Ficción.
Advertencias: Notas de la autora entre
paréntesis.
Sinopsis: La ira del Doctor se debe solo
a su ego, la culpa no es de Jack. Deberá afrontar sus sentimientos y sus miedos
más profundos, porque Jack no se rendirá ahora. Por otro lado, él no sabe de su
futuro y el Doctor ya lo ha visto.
TOMO 2
TORCHWOOD
JACK
/ TEN
CAPÍTULO 3
PATATAS
FRITAS
No sabía qué hacer, y eso era nuevo.
Numerosas preguntas vagaban por su mente.
Primero: ¿cómo comportarse después de
haber compartido el lecho? Y segundo: ¿qué hacer? ¿Podría Jack seguir siendo su
compañero? ¿Y si acababa tan tristemente o peor que Rose?
Él recordaba los momentos con ella. La
pequeña e inocente Rose Tyler era ya solo un recuerdo melancólico. Jack era el
presente.
No era que no lo admitiese, es que no
quería admitirlo.
¿Cómo terminaría todo para ellos?
Dos inmortales sin nombre viajando
juntos a través de las estrellas como héroes perseguidos… sonaba muy bien, como
el título de un libro brillante. Pero… ¿y el final?
Envuelto en sus pensamientos, ya se
había vestido y estaba sentado frente a los controles de la TARDIS. El capitán
le sacó de su letargo paseándose con su aura militar, y esos tirantes que
fijaban la camisa azul a su piel…
<<¡Dios, cállate!>> Se dijo
en su mente, y bajó la mirada frustrado.
-¿Sigues enfadado conmigo? Lo
siento.-Suspiró Jack, culpable.
-No es culpa tuya, fue la maldita droga.
Cada vez que coincidía con esos ojos
azules, no podía mantener la vista al frente.
-Lo sé.-Caminó hasta estar lo
suficientemente cerca para coger sus manos cálidamente- Te estoy pidiendo
disculpas porque la primera vez de este cuerpo no debería haber sido así.-Jack
rió ante el ceño fruncido del Doctor- Sé distinguir un cuerpo “no estrenado”.
Puede que no fuese tu primera vez como Señor del Tiempo, pero lo era para esta
regeneración. Por eso digo que lo siento. De haberlo sabido, no lo hubiese
hecho, te hubiese seguido esperando… para siempre, supongo.
<<No creo que me hayas estado
esperando precisamente>> Recordó cada vez que Jack saludaba a alguien.
-No deberías esperar a nadie. ¿Por qué
esperarme precisamente a mí?
-Es increíble que nunca veas lo obvio,
algo tan sencillo. Doctor, te quiero.
El Doctor jamás pensó que eso pudiera
suceder. Siempre le bastó con fingir que no sabía nada, que no sabía el amor
que las personas de su al rededor llegaban a sentir por él. Pero no con Jack. A
él nada le detendría.
Suspiró. Demasiadas cosas traspasaban su
cabeza, y era la primera vez en mucho tiempo que estaba cansado de ese modo.
Debía ser honesto, enfrentarse al problema y sacarlo todo para estar en paz
consigo mismo…
-Yo…
Pero no pudo.
Jack esperó tranquilo. Había esperado
miles de años, podía esperar un poco más. (Homenaje a Harry Potter).
-Yo… siento muchas cosas por ti, pero
entre ellas no está el amor. Lo siento mucho, Jack.-Mintió para prever un
posible final trágico… por enésima vez, y miró hacia otro lado.
-¿Y de verás piensas que podía tragarme
eso?- Jack le miró con una mueca de desaprobación- ¿Sabes? Ahora es cuando
salen a la luz mis años demás. Lamento informarte de que soy mayor que tú,
viejo. Pasaron muchas cosas mientras no estabas.
-Está bien. ¿Quieres la verdad?- Se
levantó con brusquedad y convicción.
(Eso afectó al dolor de su cadera, pero
lo disimuló como pudo)
-Pues ahí va… Rostro de Boe. Sé cosas,
Jack. Cosas que solo un viajero del Tiempo sabe, que averigua sin querer cuando
juega con el pasado, el presente y el futuro. Cosas que quiero decir y… ¡gritar!
Pero no puedo Jack. Sencillamente, no puedo.-Una lágrima recorrió su mejilla,
la cual quiso ocultar intentando salir corriendo de allí.
-No me importa.-Dijo con voz grave y le
detuvo agarrando su brazo- Ni me importa que te importe. Me da igual lo que
sepas sobre mi pasado o mi futuro, mi vida, mi inmortalidad o mi muerte. Lo
único que ahora significa algo para mí es mi presente… contigo.
-¡¿Por qué no te rindes Jack?!-Separó su
brazo con fuerza- Es fácil. Es tan fácil abandonarme. Solo ríndete. Solo te
pido eso. ¡Maldito seas! Porque haciendo esto… diciendo esto, me lo pones aún
más difícil y más doloroso porque… ¡Dios! ¡Te he visto morir, Jack! Estuve
allí.
-Eso confirma que estarás conmigo hasta
el final, y que no te dejaré marchar.
La mirada de Jack era tan seria y
sincera que llegaba a causar temor. La cara del Doctor estaba empapada en su
propio llanto, pero él no lloraba. Sus ojos azules, aún siendo tan hermosos, se
hallaban tan secos… Sus lágrimas se habían desgastado hace mucho, ya no le quedaba
ninguna.
En la profundidad de esa mirada pudo
percatar el doble de lo que sus amigos habían observado tantas veces en él
mismo. La vejez, y consigo el peso que esta conlleva.
Era cierto que aquel capitán ex-agente
del Tiempo convertido en timador, perdido en la Segunda Guerra Mundial y
rescatado por el hombre de Gallifrey… era más viejo que él por cientos de años
de diferencia.
-La única pregunta que tengo, “Dos
corazones”, es… ¿cuánto tiempo nos queda? Porque quiero aprovecharlo.- Jack se
abalanzó, agarró la cintura del Doctor y la empujó contra la suya.
Los ojos oscuros del menor se abrieron
de par en par y sus párpados fueron cayendo, al igual que sus labios, antes los
encantos del capitán.
Al separarse para recuperar el aliento,
y por extraño que parezca, no pudo pensar más que en el hambre que tenía.
-¿Patatas fritas?
To Be Continued
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