Clasificado: Mayores de siete.
Tema:
Romance/Melodrama/Humor/Ciencia-Ficción.
Advertencias: Notas de la autora entre
paréntesis. Spoilers temporada siete.
Sinopsis: Pasaron años tras su último
encuentro, y la razón le decía a Jack que el Doctor no volvería. Las cosas
ocurren cuando menos las esperas, ¿no es así?
TOMO 3
ADIÓS
POND
JACK
/ ELEVEN
CAPÍTULO 1
TENGO
SUEÑO
La TARDIS aterrizaba frente a él, y no
podía creerlo. El hombre que tanto le hizo llorar regresaba ahora, después de
todo este tiempo. Pero, ¿por qué?
Las puertas azules de aquella máquina
tan singular se abrieron con el chasquido de dedos particular de un hombre en
especial.
<<Sí. Es la TARDIS>> Pensó.
Aunque había cambiado. El interior era
más luminoso y el suelo de la consola, de cristal. La sala de control principal
no dejaba de hacer ruidos, por supuesto.
Una parte de Jack esperaba ver el rostro
del Doctor y echarle en cara todo lo que podrían haber sido y hecho a lo largo
de las estrellas, sencillamente para vengarse y marcharse para dejarle atrás de
una vez por todas. Sin embargo, el rostro del que esperaba no apareció.
En su lugar, halló a un hombre aún más
joven… de pelo castaño y ojos verdes apenados y temerosos, de labios finos y
piel dulcemente pálida.
No hay duda de que se trataba del
Doctor, con esa forma de vestimenta tan característica.
La camisa se notaba apretada contra el
torso por los tirantes rojos, y en el cuello por la pajarita a juego. Los
pantalones negros no le llegaban a los tobillos ni de lejos, y eso resaltaba
los extraños mocasines con algo de tacón masculino. También pudo ver una
chaqueta marrón echada en el asiento, con el destornillador sónico
sobresaliendo del bolsillo interno izquierdo.
-¿Te regeneraste?-A lo que el Doctor
respondió con una risa forzada y corta.
-Lo siento, Jack. Es lo que he venido a
decirte. Lo necesitaba, a pesar de saber que no me perdonarás. Yo… morí, Jack.
-Eso ya lo veo. Tal vez si me hubieses
llevado contigo, tú no…
-No, Jack, no. Fueron los Oods, ellos me
dijeron que mi canción llegaba a su fin. El Amo volvió, los Señores del Tiempo
iban a resurgir y traer a Gallifrey de vuelta. Los envié a la muerte otra vez,
pero a cambio di mi vida. Iba a pasar, ¡tenía que pasar! Yo no quería que
estuvieras allí.
-Hubiese estado a tu lado, siempre. Hace
años de eso, Doctor. Al menos, para mí.
Al oír sus palabras, incluso él se
preguntó qué diablos hacía allí. Le había dejado atrás por temor a que muriera
por su culpa, y ahora regresaba por cobardía y egoísmo tras haber puesto a
otros en su lugar. Se odiaba a sí mismo por hacer que se repitiera la misma
historia con tantos inocentes.
-Tengo mil doscientos años, Jack.
Pasaron muchas cosas. Amy y Rory. El Big Bang dos, reinicié el Universo. Me
casé con River. Ella me mató en el desierto de Utah. Me borré a mí mismo de
todo archivo en el Tiempo y el Espacio. Ahora todos se han ido. Vuelvo a estar
solo.
La TARDIS movió una de sus palancas en
forma de queja.
-Tú eres la excepción, vieja
amiga.-Sonrió tristemente al tiempo que la acariciaba.
-Has estado ocupado, por lo que veo. Yo
también. Los 4·5·6, Ianto… Gwen se casó y ahora tiene una niña preciosa. La
gente no podía morir y yo sí. Torchwood acabó Estoy solo, Doctor.
El hombre joven se acercó temeroso, casi
temblando y con ojos llorosos. No se atrevía a mirarle a la cara. Era la
primera vez que le veía así, como un niño que no tiene a dónde ir. No podía
dejarle solo, él nunca debía estar solo. Le estaba suplicando piedad, consuelo.
Pero no iba a tomar la iniciativa, de modo que el capitán le abrazó con fuerza.
El Doctor apoyó su cabeza contra el pecho de Jack y desató sus lágrimas.
Compartió el abrazo rodeándole de igual forma.
-Lo siento. ¡Dios, lo siento tanto!
¡Perdóname, Jack!
-Shh… sh…-De sus ojos azules cayeron
pocas gotas de agua salada.
Sostuvo entre sus brazos el pequeño
cuerpo arrodillado con él, enredando los dedos de una de las manos en su pelo.
Se balanceaban ligeramente como cuando se mece a un bebé para que deje de
llorar.
-Lo siento. Lo siento mucho.-El volumen
de su voz fue disminuyendo, y se convirtió en pequeños suspiros.
-Ya está, Doctor. Estoy aquí.
Para cuando quiso darse cuenta, el
Doctor dormía profundamente.
Le tomó sujetándolo de las piernas y la
espalda (Como aquella primera vez) Se puso de pie. Pensaba en llevarlo a su
cuarto, pero… ¿dónde estaba ahora su cama? Tomó la rápida decisión de llevarle
hasta su casa, ya que estaba justo en frente. Abrió las puertas de la TARDIS de
una difícil patada y se disculpó al segundo.
-Lo siento, querida. No volveré a
hacerlo. –Se encargó de que estuvieran bien cerradas al salir.
Continuó abriéndose paso hasta su propia
habitación y tumbó al Doctor despacio sobre el colchón. Pero el castaño se
aferraba a él, no quería soltarle aún estando dormido. De forma que se recostó
junto al Doctor.
To Be Continued
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